El Capitán

El capitán del Albatros era una persona que le generaba emociones bastante encontradas a Carmen. Séaghdha ciertamente era la persona que le había salvado la vida en Santa Elena, liberándola de los terribles inquisidores que la secuestraron y mataron a su amiga.

Durante su estadía en Santa Elena tuvieron muy buen trato, a Carmen le resultaba curioso que un pirata la liberase y luego mostrase interés en ella. Era el tipo de persona que trabajaba a la par que su gente para reparar el barco, por más que era el capitán del mismo. Ciertamente, era un hombre extraño, pero parecía en extremo bienintencionado.

Creyó en ella cuando Elena la llamó, ante el problema que enfrentaba la isla luego de que su ritual se viera interrumpido, tanto así que insistió en acompañarla por su seguridad.

Entonces, ¿Cómo pudo ser que fuera tan frío y determinante cuando ella acudió a él inquiriendo qué podría hacer para viajar en el barco? Le dijo que debería pagar su pasaje como todos los demás, pero sabía muy bien que Carmen no tenía dinero, si la acababan de rescatar de La Inquisición. Esto le cayó como un balde de agua fría, inevitablemente. De no haber sido por la generosidad de las Lucani, Carmen habría quedado varada en Santa Elena o de regreso en Castilla, donde claramente ya no era seguro para ella.

Desde ese momento en adelante, Carmen guardó su distancia y sintió como si un muro se hubiese elevado entre ellos. Solamente hablaba con sus oficiales, no parecía mostrar interés en nadie más, salvo que resultasen útiles por algún motivo en las circunstancias.

Cada vez que llegaba y estaban hablando con Monet, solamente le dirigía la palabra a ella, incluso cuando vino a notificarles del baile, sus palabras fueron claras “Nos invitaron a mí y a mis oficiales”, ¿Qué clase de apertura deja esa afirmación para que uno busque incluirse o algo? Especialmente cuando es capaz de responder a alguien con necesidad que “debe pagar su pasaje”. Parecía ser una persona completamente distinta de la que conoció en un principio.

Parecía que solamente eran parte de su tripulación en medio de los combates y al momento de entregar el loot obtenido (claramente no le había hecho mucha gracia a Carmen, pero se guardó el anillo para ella y habría estado dispuesta a matar por él).

Y a pesar de todo el malestar que estas situaciones acumularon en ella, no podía sino estar agradecida, porque cuando una sirena estaba llevándosela para comerla, entre Perla y Séaghdha se las ingeniaron para salvarla. Ya iban dos veces que salvaba su vida y el hecho de que la ayudase a salvar a Eldryn era como una tercera.

Quizás por eso quiso esforzarse para ser útil, para que reparase en ella y la valorase. Carmen no podía ser parte del Albatros y lo sabía, su destino no era surcar los mares sino descubrir tesoros olvidados en el tiempo.

Luego de que ambos se lanzasen a salvar un orfanato, decidió que una vez terminase todo eso, bailaría cada noche en el bar y con lo recaudado ayudaría a cubrir los arreglos del Albatros (y quizás guardaría una parte para Eldryn, a modo de compensar todas las dificultades por las que había atravesado por su culpa).

Incluso si para él ella no era de interés, Carmen era una persona de honor y no podría dejar de agradecerle por salvar su vida. Quizás en algún momento pudiera conocer más de él y entender por qué era así… por qué le era más fácil salvar vidas que conversar con otros.

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