Historia

Capitan Séaghdha Ardghal (Shay Ahrdahl)

Séaghdha (Shay) nació en el mar, por lo que si bien es hijo de avaloneses, se consideró primero un hijo de la Madre Océano que de la propia Avalon. Sus padres eran comerciantes, tenían su propia y pequeña embarcación con la que viajaban de una ciudad a otra haciendo tratos con comerciantes y nobles en cada puerto al que arribaban. Los impuestos por surcar aguas internacionales y comerciar en cada puerto eran enormes, ya que en cada nación debían pagar impuestos en función de las leyes locales, lo que muchas veces indicaba que pagaban doble impuesto por la mercadería. Shay pasó la mayor parte de su infancia en altamar, aprendiendo de su padre la vida del marinero y entrenando esgrima con su madre, quien algún día le heredaría la reliquia familiar: Una espada que había permanecido en la familia durante generaciones, empuñada únicamente por el descendiente más diestro.

Cuando Shay tenía 11 años el barco fue asaltado, las mercancías robadas y, durante la batalla, sus padres fueron asesinados. Si bien desconoce cómo murió cada uno, Shay sostiene la creencia de que su madre murió luchando con honor y su padre murió víctima de algún cañón u otro infortunio durante el combate.  La reliquia de su familia fue robada por el capitán del barco y todos los supervivientes fueron tomados como esclavos. Shay fue vendido al poco tiempo. Era joven, fuerte y sabía lo necesario para trabajar en un barco o algún muelle, motivos por los cuales cambió de manos más de una vez, siendo su voluntad pisoteada y menospreciada a fuerza de látigo y hambre. Vivió como esclavo hasta los 17, cuando el barco al que servía fue asaltado y sus mercaderías robadas. Con el brillo en sus ojos casi extinto, creyó con amargura que cambiaría de manos nuevamente, como tantas otras veces, sin embargo, los asaltantes eran piratas de la Hermandad de la Costa y le ofrecieron unirse a ellos como pirata, como un hombre libre, dueño y responsable de su propio futuro o volver al barco como el  esclavo en que lo habían convertido a la fuerza. El brillo volvió a sus ojos y realizó el juramento que le convertía en un hermano.

Vivió los siguientes años como pirata, tiempo en el que conoció a Kara, de quien se enamoró y formaron una pareja fiel y duradera. Juntos eran temibles e imparables en combate, por lo que potenciaron los ingresos del barco, hasta que ambos habían conseguido los suficientes recursos y renombre para ser capitanes de sus propios barcos. Los motivos que los habían unido eran los mismos que, en ese momento, les mostraban caminos separados. Ambos habían llegado a ser piratas por un pasado difícil y decidieron separarse para hacerse cargo de ese pasado antes de estar juntos. Ambos confeccionaron uniformes que hacían juego. Shay viste de rojo y usa en su sombrero plumas azules, mientras que ella viste de azul y usa plumas rojas en su sombrero. Símbolo de que, aunque naveguen separados, siempre estarán juntos. Cuando ambos sean capaces de liberarse de la carga de su pasado, volverán a encontrarse para embarcar juntos una vez más.

Shay armó su tripulación inicial con personas que compartieran su principal interés: liberar a los hombres oprimidos y darles la misma oportunidad que recibió él, ser hombres libres, dueños y responsables de sus vidas. Derrocar a la nobleza, reducir sus ganancias y ayudar a los débiles. Con esa premisa navegaron, liberando esclavos, rescatando presos, salvando vidas injustamente sentenciadas, dando vías de escape a matrimonios arreglados, repartiendo la recaudación de impuestos entre los hambrientos y dando nuevas oportunidades allí donde los poderosos las cortaban.

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